Una obra divertida y amena. El suspenso y el humor se conjugan para que deseemos ver más y conocer todos los pormenores de la historia de sus personajes. Entre risas y giros repentinos, la obra mantiene al público atento a cada nuevo secreto que se revela. Y, sobre todo, mantiene viva la pregunta que atraviesa toda la función: quién es Mariana y cuál es su rol en todo esto.