Una perfecta adaptación cómica de la novela original. La dramaturgia de Kessler conjuga lo gótico con la cotidianidad y produce un humor muy divertido que disfrutan grandes y chicos. La iluminación, los vestuarios y la escenografía son de alto nivel y muy apreciables. En definitiva, la mezcla de actualidad con el pasado, sumado a las excelentes actuaciones, nos hace reír durante toda la función. Ideal para pasar un momento desopilante y de auténtico disfrute.