El aviso desoído es una experiencia que se mira, se escucha y se siente. A través de dibujos, marionetas, música, sonidos de la naturaleza y una delicada manipulación escénica, se recuperan mitos, leyendas y formas de pensamiento ancestral para construir una poética que va más allá de lo meramente folklórico: una invitación a recuperar otras formas de percibir, conocer y configurar el mundo.