El aviso desoído: una poética de lo ancestral
- Carolina Notta
- 11 ago
- 3 min de lectura
En colaboración con @estudiobarno
El pasado viernes nuestros ojos fueron testigos de pura poesía en el escenario de Estudio Barnó. Se presentó El aviso desoído de la compañía KIKA producciones TEATRO, proveniente de la provincia de Córdoba. Se trata de la recuperación de mitos y leyendas latinoamericanas, relatos ancestrales que se ponen en escena con un dispositivo hermoso de ver, de oír y de sentir. Escapa a cualquier lenguaje capaz de expresar lo que se vive dentro de la sala: es una experiencia para vivir con todos los sentidos y para dejarse emocionar por la ternura y el pensamiento mágico como una forma de conocimiento y como un modo de configurar el mundo. Recuperar el pensamiento ancestral, los augurios y el destino: volver al origen desde una propuesta poética.

Es maravilloso adentrarnos en uno de los mejores aciertos de El aviso desoído: el ritmo lento que nos propone la obra teatral y que nos permite apreciar con detenimiento las sutilezas de los detalles. Sería imposible definirla en una sola palabra. Gabriel Conti manipula dibujos realizados por él mismo sobre papel, que nos trasladan hacia paisajes naturales, armónicos, cálidos del imaginario latinoamericano: nuestra tierra. Como si fuera uno de esos libros ilustrados que leíamos cuando éramos niños, pero que se vuelven atemporales y pertenecen a todas las generaciones. Es destacable la destreza en la manipulación de Conti, con la que se van presentando los diferentes espacios donde transcurre la historia de Antileo y Rosaluna. Ambos personajes son marionetas cuyos movimientos pueden disfrutarse hasta en sus más mínimos detalles. Son niños, adolescentes o adultos atravesados por la aventura y el amor, aunque también por la oscuridad. Hasta aquí, la poética de lo visual.
Pasemos a otro aspecto crucial en la puesta: lo sonoro, que termina de configurar ese mundo mítico y la atmósfera ancestral. Mayra de Paco ejecuta con excelente precisión los diferentes instrumentos musicales que acompañan el ambiente y los movimientos de los personajes. Los sonidos de la naturaleza parecen infinitos en las manos, la voz y el cuerpo de la actriz. Además, es ella quien nos narra la historia y, en determinados momentos, nos invoca como público para que participemos en ella. De Paco y Conti nos recuerdan que estamos frente a una narración y, al mismo tiempo, el relato nos lleva puestos y nos adentra en la aventura de Antileo y su relación con Rosaluna. En mi caso, no podía dejar de sonreír ante la ternura que se transmitía desde el escenario por la conjunción de todos estos elementos. Ternura, delicadeza, cariño, afecto, AMOR: tanto en la historia de esos personajes como en la entrega total de Conti y De Paco con el público.
El aviso desoído es una experiencia que se mira, se escucha y se siente. A través de dibujos, marionetas, música, sonidos de la naturaleza y una delicada manipulación escénica, se recuperan mitos, leyendas y formas de pensamiento ancestral para construir una poética que va más allá de lo meramente folklórico: una invitación a recuperar otras formas de percibir, conocer y configurar el mundo. Una obra de enorme belleza y ternura, en la que el disfrute de quienes están en escena termina, inevitablemente, por colarse entre las butacas.
Ficha técnica:
Paisajes de papel: mitos y leyendas latinoamericanas
Nombre de la compañía: KIKA producciones TEATRO
En escena: Mayra de Paco, Gabriel Conti
Dirección general: Carlos Alberto Piñero
Dramaturgia: Marcelo Fagiano
Ingeniería en papel: Gabriel Conti
Diseño lumínico: Facundo Dominguez
Diseño sonoro: Marcelo Frankel
Fundamentación teórico conceptual: Laura Estela Fernández de la Serna
Asistente de movimiento corporal: Sofía Piñero Gallo



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