El flautista de Hamelin convierte la narración oral en una experiencia teatral sensible. Personajes coloridos y cuidadosamente caracterizados dan vida a este relato tradicional mediante una combinación equilibrada de actuaciones, coreografías y proyecciones animadas. El resultado es un espectáculo que invita a reflexionar sobre el valor de la palabra sin renunciar a la ternura, el humor y el disfrute.