La quietud de los huesos es una puesta en escena con una excelente conjunción entre dramaturgia, actuación y escenografía. La narración, mediante saltos temporales, nos invita a descubrir esa casa-cuerpo de la mujer que la habita en una eterna quietud temporal, espacial y corporal. Nos introduce en lo más profundo de los sentimientos y pensamientos de este personaje, con una sensibilidad que (me) conmueve demasiado. Una de las obras mejor logradas que he visto hasta el moment