Drácula, una mordida de alegría es una propuesta para disfrutar en familia: una versión cómica del clásico de Bram Stoker en la que el terror cede lugar al humor y la parodia, con una combinación de música, baile y enredos amorosos. Los personajes rompen con todo lo que esperamos de ellos en una puesta dinámica que convierte al temible conde en un vampiro torpe, vulnerable y decidido a enamorar.
Un ataúd cerrado, una corona de flores, unos asientos y un hombre de pie junto al cajón: así comienza Muerte en navidad. El espectador se encuentra con una sensación extraña al ingresar a la sala, pero con curiosidad de saber lo que sucederá allí.