“Prime Time”: historias ficticias sobre una muerte anónima
- Carolina Notta
- 23 feb
- 4 Min. de lectura
Actualizado: 6 mar
Martí Torras Mayneris, de Cataluña, dirigió en Argentina un espectáculo semimontado, con dramaturgia propia y de Paula Blanco. La obra se presentó en el Timbre 4, en el marco del Festival TABA 2026, y contó con las actuaciones de Isabel Noya, Lautaro Zera, Leidy Gómez y Nicolás Goldschmidt.
Antes de comenzar, el director nos anticipa cómo fue el proceso de producción, montado en muy pocos días, y nos indica que los actores “realizarán algunas acciones”. Enseguida corroboramos que tres jóvenes fotógrafos ingresan al escenario con los textos en sus manos. Sin embargo, lejos de ser meras acciones, logran interpretar con gran precisión los rasgos de todos los personajes a los que dan vida y la experiencia se torna interesante. Los libretos no son un accesorio, sino que se vuelven necesarios en escena. No sólo nos recuerdan que estamos en el teatro, sino que pone en contacto a los espectadores con todo aquello que sucede detrás del escenario y que casi nunca vemos: la construcción (o la invención) de la puesta.

Menciono la invención, porque la trama gira alrededor de ello: inventar historias a partir de un elemento disparador. Los tres fotógrafos de urbex encuentran en una casa abandonada una cámara de video, que está ubicada frente a una cama, filmando desde el año 2002. En las imágenes, aparece una mujer. De ahí en más, los personajes interpretados por Goldshmith, Zera y Gómez, proponen múltiples escenas que podrían ser posibles para explicar el video encontrado en la cámara, incorporando a Isabel Noya en el papel de la mujer filmada. Con ello, resulta notable la plasticidad de los actores para interpretar las diferentes situaciones, cada una con rasgos particulares, personalidades y emociones distintas, así como contextos diversos: algunos más sensibles, otros más cotidianos e incluso más extraños, divertidos e inesperados.
Prime Time propone una reflexión sobre la verdad y aquello que subyace a la superficialidad de lo que conocemos materialmente. La obra expone múltiples realidades ficticias, pero posibles, todas superpuestas. Como espectadora, la experiencia se vuelve atractiva, porque por momentos no logro descifrar si lo que veo en escena es la “historia verdadera” o una invención más de los fotógrafos. Sin embargo, no espero una respuesta, disfruto todas las posibilidades propuestas desde diferentes perspectivas. Me dejo guiar hacia la profundidad de un video encontrado en una casa abandonada y me intereso por conocer lo que pudo ser la historia de una completa desconocida. Lo verdadero, en este caso, es la propia invención. Allí la dramaturgia resuelve con precisión el desmontaje de la idea de una verdad unívoca.
Por otra parte, la expectativa sobre la recepción de la muerte propia adquiere dimensión en Prime Time. Se puede decir que el tema central es el temor al olvido después de la muerte. O bien: morir para saber cómo sobrellevan la muerte las personas que nos resultan desconocidas. ¿Qué importancia tendría ser un muerto anónimo? Sin embargo, la obra va más allá de eso y se enfoca profundamente en el tópico de la maternidad y las relaciones entre madres e hijos. No se trata de un vínculo idílico, ni amoroso, ni incondicional. En cambio, reflexiona sobre algunas cuestiones que no siempre se piensan. Dan lugar a visibilizar otros aspectos de esas relaciones, que se preguntan por su propio ser en la invención. Asimismo, la intensidad en el tratamiento de estos temas asciende desde el comienzo hasta el final de la obra, provocando que, aunque sepamos que sólo se trata de posibilidades, queramos seguir viendo más. Con algunos giros cómicos en sus diálogos, provoca la conmoción en los espectadores y genera preguntas sobre los temas que aborda.
La cámara, un dispositivo que casi todos tenemos al alcance de la mano, produce una nueva manera de interrogarse sobre ella misma cuando se cruza con la muerte: ¿Qué sucede con la espectacularización de la muerte? ¿Cómo se expone un tema tan íntimo, tan sensible, que se supone es desgarrador, cuando se vuelve espectáculo para desconocidos? ¿Qué se hace cuando ese material pasa a manos de unos jóvenes que encuentran la cámara filmando, o de unos espectadores de teatro que observan las invenciones de esos chicos, o para cualquier persona que acceda a una filmación de tales características? Sin quererlo, deseamos saber qué ocurrió con esa persona anónima. Me creo todas las invenciones, se me ocurren otras, infinitas. Allí se encuentra la potencia de esta dramaturgia, del teatro y de los actores. Todo tiende a la multiplicación para demostrar que la verdad no es unívoca, mientras late de fondo la muerte y la maternidad. Todo se espectaculariza, nos emboba, queremos saber más, como en un prime time.
Ficha técnica:
Dramaturgia: Martí Torras Mayneris, Paula Blanco
Actúan: Isabel Noya, Lautaro Zera, Leidy Gómez, Nicolás Goldschmidt
Producción: Timbre4, Paula Sanabria, Leidy Gómez, Antonella Jaime
En esta experiencia de "Semimontados TABA 2026" Martí Torras Mayneris, director y dramaturgo catalán, traerá a la escena porteña su obra PRIME TIME dirigiendo en una experiencia de tres días a un elenco argentino.





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