Las cosas maravillosas: sensibilidad a flor de piel
- Carolina Notta
- 17 mar
- 3 Min. de lectura
En colaboración con @teatroensantafe
Mariano Rubiolo deslumbra en escena con su gran calidez al narrar Las cosas maravillosas. Se trata de una historia que, con una enorme sutileza, nos hace sentir muchas emociones. Cada palabra, cada gesto, cada acción nos transporta hacia lo más profundo de nosotros mismos. Con la ternura de un niño, de un adolescente o de un adulto, nos invita a recordar qué partes de nuestras vidas encuentran un correlato con la narración de la historia de ese personaje tan especial.
Imposible no conmoverse. Nos hace pasar de la sonrisa a las lágrimas. El personaje tan bien interpretado genera una fuerte empatía. Dan ganas de abrazarlo a él y a cada uno de nosotros. Las luces encendidas durante toda la función nos conectan con el escenario y con todos los que asistimos como espectadores. Nos acercan a una nueva forma de mirarnos y basta con desviar la vista alrededor para darse cuenta de que la mayoría nos encontramos profundamente conmovidos.

La puesta se presenta como una experiencia de lo sensible: debemos estar predispuestos a responder ante todo lo que se nos propone. Rubiolo nos hace partícipes de esa historia. Efectivamente nos posiciona como actores a cada uno de nosotros. Las interacciones con el público potencian la experiencia y le otorga un agregado que enriquece el desarrollo de la obra. Al mismo tiempo, ante la posibilidad inminente de participación, nos mantiene atentos: debemos prestar atención a cada detalle para poder decir las palabras justas en el momento preciso en que se nos convoca.
Las cosas maravillosas se presenta a sí misma como “una lista de todas las cosas por las que vale la pena vivir”. Esa frase me resuena desde que escuché por primera vez la propuesta en Buenos Aires, aunque no haya tenido la posibilidad de verla. Y es de suma importancia que se haya apostado por realizarla en la ciudad de Santa Fe, con un actor y un director local de amplia trayectoria en el teatro santafesino actual. Y aún más: se estrenó el día de la apertura del Nuevo LOA, luego de muchos meses sin actividad, lo cual lo vuelve aún más importante en la circulación local.
Si hay un narrador de esta obra a quien este papel le encaja a la perfección es Mariano Rubiolo. No quedan dudas después de haber visto su increíble actuación en el unipersonal El niño salvaje. No sólo nos cuenta la historia de un personaje ficticio, sino que su presencia escénica nos narra algo de su mundo interior. Las emociones que nos provoca brotan de sus propios sentimientos en el escenario. Y también fuera de éste porque nos recibe cuando ingresamos a la sala y nos despide al salir.
Con todo esto, no resulta casual que todas las personas que han asistido al estreno aplaudieron de pie y efusivamente al terminar la obra. Nadie sale igual que como entró. Quizás algunos tengan ganas de armar una lista como el personaje, otros se hayan encontrado consigo mismos, o incluso se hayan conmovido al ver a los demás. Las cosas maravillosas nos transforma en algún sentido, nos hace pensar en otras formas de ver la vida. Construir y valorar esos momentos pequeños, que quizás no tienen un sentido trascendental, pero lo adquieren porque son de cada uno de nosotros.
Ficha técnica:
Narrador: @nanorubiolo
Dirección: @meyscapola
Asistente de dirección: @cicero.ok
Dirección Local: Desiderio A. Penza @comediacatalana
Asistente Local: @jero.rubiolo
Producción general: @blancmarita @nanorubiolo @comediacatalana
En coproducción con: @brunopedemonti @eloisa_canton_ @tomas.rottemberg @miaminewdrama
Producción ejecutiva: @blancmarita
Producción comercial: Juan Pablo Borssotto
Producción de sala: José María Gatto
Fotos: @alejandralopezfotografa
Diseño grafico: @pablodamianiok
Comunicación: @emidmarco



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