top of page

"Como un león": un relato de la ausencia

  • Carolina Notta
  • 5 sept 2024
  • 4 Min. de lectura

Actualizado: 6 feb

Créditos: Ivo Betty
Créditos: Ivo Betty
Que de este lado del mundo, tu madre aguarda.
Teresa Parodi, "Tarumba"


La crítica original fue publicada en Lee Mateo, el Medio Argentino de Teatro Online de la Asociación Argentina de Crítica e Investigación Teatral (AINCRIT). Disponible en: https://leemateo.com.ar/?p=4260


La obra de Gustavo Bendersky, producida y estrenada en la ciudad de Paraná, ha sido representada en diferentes salas y escuelas de la región y del país. Se trata de una excelente versión de un cuento de Haroldo Conti.


Como un león es una obra de teatro basada en el cuento homónimo de Haroldo Conti, dirigida e interpretada por Gustavo Bendersky de la ciudad de Paraná. Fue creada a partir de un entrenamiento realizado por el actor en la cocina de su casa durante el 2020 a raíz de la cuarentena ocasionada por el COVID-19, y se estrenó en el mismo lugar a fines de julio de ese año, con trece funciones consecutivas para un solo espectador. En octubre, también del 2020, Como un león comenzó a presentarse al público general y recorrió varias salas y escuelas del país. Tuve la oportunidad de verla en dos ocasiones en el año 2021, hasta tomar contacto con ella por tercera vez, en la cocina de la casa de Gustavo, en una función íntima para nueve espectadores el 27 de abril de 2024.


La historia es sencilla: un niño narra al público sus vivencias en una clara oposición entre villa-ciudad. Tarumba, el personaje, cuenta la muerte de su hermano y la relación con su madre y sus amigos, poniendo el foco en el deseo de salir de ese lugar.

Se trata de un incómodo relato de la ausencia que toma forma con la presencia escénica y con el diálogo que se mantiene entre actor y espectador. Ausencia de personas, de bienes materiales y de emociones que queda librada a la imaginación del público.


La escenografía representa un viaje. Consiste en un piso de cartón y una cama cucheta que se transforma. La luminaria de la escena está íntegramente controlada por el actor durante la función y varía según la sala o lugar donde se presente, incluso si es de día o de noche, dando lugar a múltiples experiencias. Al asistir a la cocina de una casa, la habitación se conjuga con los espacios reales y toda pasa a formar parte de la escena, por lo que podemos pensar a Como un león, una obra site specific. Al comienzo, se representa la habitación de la casa, pero la cama se transforma en diferentes objetos con la manipulación del actor. Es un espacio cerrado y un espacio abierto, lugar conocido y no-lugar, lugar de refugio y lugar de martirio, cuna y cruz al mismo tiempo. Niño que duerme y niño que sufre en un viaje que no conoce de muros físicos, pero donde las fronteras simbólicas están siempre presentes.


Tarumba es un niño-adolescente con rasgos adultos. Mezcla de niño sutil (que disfruta tocar la guitarra y puede detenerse en los detalles más ínfimos de la vida) con adulto. Se es niño por la ilusión de atravesar los muros, aunque se trate de un sueño imposible. Lo que se juega es salir al mundo “así…como un león”. No en vano ocurre un hermoso contraste en los sonidos: el ruido de la fábrica cercana a la casilla, generada por la misma escenografía, y el sonido de la guitarra que entona canciones. Entre ellas que se encuentra justamente Tarumba de Teresa Parodi, que refleja y compone, entre otras cosas, la relación madre-hijo, tal como se expresa en el epígrafe: “que de este lado del muro, tu madre aguarda”. En esa conjunción niño-adulto-ausencia se juega toda la obra, llevando al espectador a imaginarse más de lo que se narra, a creer que un actor adulto puede interpretar a un niño y que eso es constitutivo del personaje mismo.


Tarumba nos lleva a preguntarnos: ¿qué ilusión es (im)posible para este niño con rasgos dobles?, y aun más, ¿existe la posibilidad de realizar tal ilusión? La obra deja abiertos muchos interrogantes para pensar la infancia y la adolescencia en el inter-muros/fronteras simbólicas. Esta pieza está sesgada por la ausencia o la carencia. Una obra que conmueve, pero que invita a la reflexión crítica y nos hace preguntar y preguntarnos sobre la ilusión perdida, así como también: ¿qué lugar nos ocupa a nosotros como espectadores y desde qué posición observamos?


Ese viaje instalado en la escenografía se complementa con un viaje corporal hacia la destrucción. El niño juega con un cuerpo inocente en su cama, dando vueltas y tocando la guitarra, y comienza un viaje que lo transforma en un cuerpo que sufre y que se vuelve ajeno al espacio por la irrupción de un otro que nunca aparece físicamente en la escena. En eso, cabe destacar la gestualidad y las acciones físicas que realiza Bendersky, porque la obra presenta varios símbolos muy potentes para el espectador. Otra vez asistimos a la pregunta: el personaje, ¿ve la destrucción o la ve el público? El cuerpo del Tarumba imagina e inventa y nunca deja de ser un niño-adolescente, porque en su constitución misma se encuentra la ilusión. La obra deja mantiene viva esta tensión niño-adulto y la ilusión desde el comienzo hasta el final, la obra resulta magistral.


Por último, cabe la pregunta: ¿qué significa hacer un hogar con lo que se tiene a mano? Un hogar que incluye la ausencia, un lugar conocido y un lugar extraño, ¿cómo se vuelve a armar un refugio? Hacer un hogar, en esta obra, significa un “punctum”. Roland Barthes, a propósito de sus estudios sobre la fotografía en La cámara Lúcida (1980), menciona esta palabra latina que designa lo siguiente: “esta herida, este pinchazo, esta marca hecha por un elemento puntiagudo […] pinchazo, agujerito, pequeña mancha, pequeño corte y también casualidad. El PUNCTUM de una foto es ese azar que en ella ME DESPUNTA”. De esta manera, Como un león es una obra que genera una herida con un objeto punzante, un pinchazo o un pequeño corte que se genera en esa mezcla de media sonrisa y llanto, de sostener la alegría en medio del dolor. Es una obra que punza para poder volver a cerrar la herida, genera una emoción imposible de poner en palabras. Pero eso queda en manos del espectador.


Ficha artístico-técnica:


Como un león – versión libre del mismo cuento de Haroldo Conti.

Actuación: Gustavo Bendersky.

Asistencia de dirección: Sebastián Vazquez.

Asistencia escenográfica y visual: Lucas Mercado.

Asistencia musical y sonora: Agustina Schreider

Comentarios


bottom of page